Cómo medir tu inflación personal en pesos y en dólares
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Cada mes sale un número y cada mes alguien dice "a mí me subió mucho más". Casi siempre tiene razón. El IPC del INDEC mide un hogar promedio y tu hogar no es promedio: tu inflación personal depende de qué servicios pagas, de cuánto pesa cada uno en tu presupuesto y de dónde vives.
La buena noticia es que se puede calcular, y no hace falta ser economista. Toda la materia prima ya te llega al mail todos los meses. Si todavía no leíste qué es la inflación, ahí está el contexto; esta guía es el método.
Qué es, exactamente
Tu inflación personal es la variación de precios de tu canasta. La diferencia con el IPC no está en la fórmula, está en los pesos: el INDEC usa los del hogar promedio del país y tú deberías usar los tuyos.
Un ejemplo concreto. Si vives en un departamento en CABA, tu gasto mensual fijo se parece a esto:
- Expensas
- Luz
- Gas
- Agua
- Internet
- Celular
- ABL o Inmobiliario
En esa canasta, las expensas suelen ser la mitad del total y suelen ser el rubro que más se mueve. En el IPC nacional, en cambio, las expensas son una porción menor de una división que también incluye alquileres de todo el país. Mismo dato, distinto peso, distinto resultado.
El método, en cuatro pasos
1. Elige un mes base
Toma un mes y llámalo 100. Conviene elegir uno "normal", sin gastos extraordinarios ni un invierno excepcional. Todo lo que sigue se mide contra ese mes.
2. Junta los montos, mes a mes y por servicio
No sirve un total mensual: necesitas el detalle por servicio, porque el interés está justamente en cuál se disparó. Anota también el período que cubre cada factura, no la fecha en que la pagaste. Una boleta de gas de julio que pagaste en agosto pertenece a julio.
3. Calcula el peso de cada servicio
Divide lo que gastas en cada servicio por el total del mes base. Si las expensas son $350.000 de un total de $600.000, pesan 58%. Ese porcentaje es lo que hace que tu índice sea tuyo y no el de otro.
4. Compara contra el mes base
Cada mes, expresa cada servicio como porcentaje de su valor en el mes base, multiplica por su peso y suma. El resultado es tu índice personal. Si da 145, tu canasta subió 45% desde el mes base.
Si un servicio te llega bimestral, como suele pasar con el gas o el agua, divídelo entre los dos meses que cubre. Si no, el índice va a mostrar dientes de sierra que no existen.
La segunda vara: pesos y dólares
Un índice en pesos responde una pregunta —cuánto más vas a pagar— y esconde otra. Con inflación alta, buena parte de la suba no es el servicio encareciéndose sino la moneda perdiendo valor, y las dos cosas se ven idénticas en el resumen bancario.
La forma de separarlas es medir la misma serie dividida por el tipo de cambio del día de cada factura. Aplicado al gasto de energía del hogar en el Gran Buenos Aires, queda así:
La misma boleta de luz y gas, medida de dos maneras
El gasto en energía del hogar en pesos y convertido a dólares al blue, ambos partiendo de 100.
- En pesos
- En dólares
La distancia entre las dos líneas es el peso perdiendo valor. La línea de dólares es lo que el servicio te cuesta de verdad. Fuente: INDEC (IPC, Gran Buenos Aires) y promedio mensual del dólar blue, datos hasta junio de 2026.
La línea de pesos se multiplicó por más de nueve. La de dólares, por seis. La distancia entre ambas es el peso; la línea de dólares es el precio de verdad. Ninguna de las dos sobra: la primera es tu presupuesto, la segunda es tu diagnóstico.
Un detalle que cambia el resultado: hay que convertir cada factura al tipo de cambio de su propia fecha, no al de hoy. Convertir todo al dólar actual equivale a fingir que los precios de 2024 eran los de 2026, y borra exactamente lo que se quiere ver.
Precio y consumo no son lo mismo
Antes de concluir que "subió todo", vale una comprobación que ahorra disgustos: una factura más cara puede venir de una tarifa más alta o de haber consumido más. Son diagnósticos distintos y se arreglan de maneras distintas.
Por eso conviene guardar, además del importe, el consumo: los kWh de la luz, los m³ del gas y del agua. Dividir importe por consumo da el precio unitario, que es la serie que realmente mide inflación de tarifa. Si el precio unitario está quieto y la factura sube, el problema es de consumo, y eso se resuelve dentro de tu casa.
Dónde encontrar esos números en cada boleta está en las guías de lectura: la factura de Edesur para los kWh, la de Metrogas para los m³ y el recibo de expensas para el prorrateo del edificio. Y si el servicio que más te pesa son las expensas, cuánto aumentaron y por qué tiene el detalle.
Cómo se ve cuando lo hace el software
Todo lo anterior se puede llevar en una planilla, y funciona. El problema es sostenerlo: son doce cargas de datos por año por servicio, cada una con su fecha de período, su importe y su consumo, y basta con abandonar dos meses para que la serie deje de servir.
Factura hace ese trabajo. Subes el PDF —o lo compartes desde el mail— y de cada factura salen el emisor, el importe, el período y el consumo. Con eso arma la serie de cada servicio, y en /app/insights la muestra en la mirada a la inflación: tu gasto rebasado a 100, en pesos y en dólares, sobre la misma escala.

La lectura es directa. Si las dos líneas suben juntas, el servicio se encareció de verdad. Si la de pesos se despega y la de dólares queda plana, lo que se movió fue la moneda. Y si la de dólares baja mientras la de pesos sube, estás pagando más pesos por algo que, en términos reales, se abarató.
Empieza con lo que tienes
No hace falta reconstruir tres años de historial para arrancar. Con tres meses ya se ve una pendiente y con doce se puede comparar contra el mismo mes del año anterior, que es la comparación que anula la estacionalidad del invierno. El resto se completa solo, factura a factura.
Si quieres ver el mecanismo antes de subir nada tuyo, la demo tiene un hogar de ejemplo con historial cargado y las mismas vistas.
Léelo automáticamente
Medir tu inflación personal es, en el fondo, un problema de constancia: la parte difícil no es la fórmula sino tener todas las facturas, con los montos bien leídos y asignadas al mes correcto. Eso es exactamente lo que Factura automatiza. Tú subes la boleta; el índice, en pesos y en dólares, se actualiza solo.
- ¿Qué es la inflación personal?
- Es la variación de precios de tu canasta real, no la del hogar promedio que mide el INDEC. Se calcula con tus propias facturas y con el peso que cada servicio tiene en tu gasto. Dos hogares del mismo edificio pueden tener inflaciones personales distintas.
- ¿Cuántos meses necesito para que sirva?
- Con tres meses ya se ve una tendencia y con doce se puede comparar contra el mismo mes del año anterior, que es la medida más útil porque neutraliza la estacionalidad. Empieza con lo que tengas: el historial se completa solo a medida que llegan las facturas.
- ¿Por qué conviene mirar los gastos en dólares?
- Porque separa dos cosas que en pesos se confunden: cuánto subió el servicio y cuánto se devaluó la moneda. La serie en pesos te dice cuánto vas a pagar; la serie en dólares te dice si el servicio realmente se encareció. Las dos juntas cuentan la historia completa.
- ¿Qué tipo de cambio se usa para convertir las facturas?
- En Factura se usa el dólar blue del día de cada factura, no el del día de hoy. Convertir todo al tipo de cambio actual borraría justamente la información que se quiere ver, porque haría parecer que los precios pasados eran los de hoy.
- ¿Sirve si mi consumo cambia todos los meses?
- Sí, y por eso conviene mirar también el precio unitario. Una factura de luz más cara puede deberse a más kWh o a una tarifa más alta, y son dos problemas distintos. Con el consumo registrado se puede separar el efecto precio del efecto consumo.