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Guía

Tarifa social de AySA: requisitos y cómo solicitarla

Publicado el 4 min de lectura

La tarifa social de AySA es el beneficio que reduce la factura del agua a los hogares que no pueden afrontarla, y tiene una particularidad que conviene saber de entrada: no forma parte del régimen SEF de subsidios energéticos. No se pide en el mismo lugar, no lo otorga el mismo organismo y no comparte los requisitos.

Quien autoriza e implementa el beneficio es el ERAS (Ente Regulador de Agua y Saneamiento), no AySA ni la Secretaría de Energía. Por eso alguien puede tener el subsidio de luz y gas y no tener el del agua, o al revés. Si te interesa el otro, está en subsidios de luz y gas.

Las tres modalidades

El beneficio no es uno solo. Hay tres regímenes distintos según la situación:

ModalidadPara quién
Tarifa SocialHogares de uso residencial que no pueden afrontar el pago de sus facturas.
Caso SocialHogares en situación social crítica, que no pueden pagar ni siquiera la tarifa social.
Tarifa ComunitariaInstituciones: entidades de bien público, escuelas, comedores, clubes barriales.

Qué otorga la tarifa social

Dentro de la modalidad para hogares, el beneficio se divide en tres tipos según lo que necesites:

  • Acceso al servicio — para hogares con cuenta de servicios que todavía no están conectados al agua o la cloaca: pago del 50% del cargo de conexión en 24 cuotas mensuales.
  • Uso del servicio — para los que no pueden pagar las facturas: un descuento variable, calculado en función de la situación declarada. No es un porcentaje fijo: el ERAS analiza cada caso.
  • Regularización de deudas — planes de pago con condiciones especiales de hasta 12 cuotas mensuales.

En la modalidad Caso Social, reservada a situaciones críticas, el alcance es mucho mayor: 100% de descuento sobre las facturas emitidas, sobre el cargo de conexión y sobre la deuda vigente a la fecha en que se otorga el beneficio.

Los requisitos

El corte de ingresos está definido de una forma escalonada que conviene leer con atención, porque mucha gente lo descarta mal:

Los hogares unipersonales deben tener un ingreso neto —ingresos menos gastos de salud y vivienda— inferior a 2 jubilaciones mínimas, agregándose un ingreso adicional equivalente a una jubilación mínima por cada integrante adicional del hogar.

Dos detalles importantes:

  1. El ingreso es neto de salud y vivienda. No se mira lo que entra, sino lo que queda después de descontar esos gastos. Un hogar con gastos médicos altos puede calificar aunque su ingreso bruto parezca elevado.
  2. El umbral crece con el hogar. Cada integrante adicional suma una jubilación mínima al tope. Un hogar de cuatro personas tiene un límite bastante más alto que uno unipersonal.

También hay restricciones sobre qué cuenta puede recibir el beneficio: solo la del domicilio de residencia del solicitante. No se admiten cuentas de inmuebles desocupados, ni de cocheras, bauleras o terrenos baldíos.

Cómo hacer el trámite

El trámite es gratuito y hay dos vías:

  1. Online, desde el sitio web del ERAS, que es el canal recomendado.
  2. Por correo electrónico, enviando la Solicitud de Ingreso Hogares completa junto con tu última factura a las casillas de tarifa social de AySA o del ERAS, con el asunto "Solicitud de Tarifa Social".

En cualquiera de los dos casos vas a tener que completar un formulario con:

  • Tu cuenta de servicios de AySA — el número está en la factura; si no sabes dónde mirar, lo señalamos en cómo leer la factura de AySA.
  • Los integrantes del hogar, con sus documentos e ingresos.
  • Los gastos del hogar en salud y vivienda.
  • Los gastos del hogar en servicios.

Esa información es la base del análisis, así que completarla con precisión no es burocracia: es lo que determina el descuento que te asignan.

La modalidad Caso Social se tramita únicamente de forma presencial en la sede del ERAS, e incluye un requisito adicional: un informe socioambiental firmado por un profesional matriculado en Trabajo Social.

El punto de partida oficial es el servicio para solicitar la tarifa social.

Ojo con el vencimiento

El beneficio tiene un año de vigencia y no se renueva solo. La solicitud de renovación puede presentarse dos meses antes del vencimiento, y conviene anotarse esa fecha: si se vence sin renovar, la factura vuelve al valor pleno sin aviso previo.

Y en sentido contrario: si la situación que motivó el pedido cambia —mejoran los ingresos, se muda el hogar—, hay obligación de comunicarlo al ente regulador.

Léelo automáticamente

El agua suele ser la factura más barata de la casa, y por eso mismo la que nadie mira. Es también donde un consumo que se dispara —casi siempre una pérdida— pasa desapercibido durante meses, y donde el vencimiento de un beneficio de un año se escapa sin que nadie lo note.

Factura lee tu factura de AySA en PDF, extrae el número de cuenta, el vencimiento, el total y el consumo, y arma la serie período a período. Así ves cuándo cambió el importe y por qué, junto a tu luz y tu gas en el mismo tablero.